Para contar una historia no se necesita mucho. Simplemente un objeto y la necesidad de compartir las razones o sin razones, de ese objeto.
Para escribir, hay que tener una menta ávida de respuestas, un poco de humor y disposición de ánimo. Uno no puede escribir a cada rato y en cualquier circunstancia, pero no necesariamente tiene que ser cuando todo el mundo cree que es. La mente construye los relatos y los deja salir cuando se pulsan las teclas del computador. No es mucha ciencia la que implica escribir un libro, es simplemente la constancia y las ganas.
El público es infinito, uno tiene a creer que nadie nos lee, pero en realidad, los ojos están siempre atentos.
En todo caso, un Libro a la Vez, para dejar el lama desparramada en todo el universo
No hay comentarios:
Publicar un comentario